La conversión: experiencia fundante del encuentro con Dios
Hablar de conversión es adentrarse en una de las experiencias humanas y espirituales más profundas: aquella en la que la persona descubre que su vida tiene una orientación trascendente y que solo al volver su corazón a Dios encuentra sentido y plenitud. Como afirma Szentmartoni (1997, p. 65), “el descubrimiento de esta orientación fundamental se vive como experiencia de conversión”. En este sentido, la conversión es el punto de partida de todo camino espiritual, el primer paso de un itinerario que nunca termina, porque el corazón humano está siempre en búsqueda de Dios y de su voluntad.
El término conversión, del griego metanoia y del latín conversio, designa un cambio de dirección, un retorno, un volverse hacia. En el ámbito religioso, este cambio implica una reorientación radical de la vida hacia Dios. No se trata únicamente de un acto moral o intelectual, sino de una decisión que involucra la totalidad del ser: la...