Retiro anual y asamblea 2026
- Retiro de los viatores asociados
El retiro de asociados fue acompañado por el vicerrector de pastoral, Sr. Christian Pizarro. A partir de la metáfora del peregrino y el camino, se invitó a que, en la oración y la meditación, cada asociado revisara el horizonte que los anima, los dones y los pesos que llevan consigo, y valoraran a quienes caminan a su lado, reconociendo a la comunidad viatoriana como albergue y lugar de acogida.
En cada meditación se les propuso hacer una Lectio Divina, que se relacionan con el tema visto y que compartieron en distintos grupos al finalizar cada jornada, de la mañana y de la tarde.
Al finalizar el retiro, cada asociado compartió cuál fue su meta y su tarea para su vida de fe y comunidad.
La evaluación (1-7): Silencio: 6.1; Oración: 6.4; Tema: 6.9; Predicador: 6.8; Oración personal: 6.3
- Comentarios de la experiencia: ¿En qué te ha ayudado este retiro?
- Agradezco al Señor por este retiro que ha sido un encuentro con Él; me ha hecho mirar mi vida personal y comunitaria, reconocerle, alabarle y agradecerle por mi vida.
- Ha sido una excelente experiencia, con momentos de profunda reflexión y oración.
- Me ha ayudado a tener un encuentro personal con Dios, a revisar mi espiritualidad, acercarme más a Jesús y a compartir la alegría de ser integrante de la comunidad, fortaleciendo mi espíritu, siendo muy motivador para mi vida.
- Quiero reconocer que la presencia de Jesús siempre está en mi vida, sobre todo en los momentos difíciles o de debilidad; me sostiene y me acompaña, siempre ha caminado conmigo en todo momento, ya sea bueno o no tan bueno, en mis aciertos y debilidades.
- Este retiro me ha ayudado a encontrarme conmigo mismo, recorrer mi historia, profundizar mi historia personal e identificar mis temores, darme cuenta de que debo caminar con una mochila más ligera, compartir con mis hermanos en la fe, conocer mejor a los asociados, sentirme acompañado en el camino de la vida y restablecer mi compromiso como asociado.
- Retiro de los viatores religiosos
El retiro anual de los viatores religiosos realizado en el Santuario de Lo Vázquez, se desarrolló bajo el lema “Llamados a una fidelidad que genera esperanza”.
El predicador, P. Daniel Forconesi, a la luz del Evangelio de san Juan, profundizó en la vocación como encuentro personal con Jesucristo que transforma la vida. El itinerario espiritual invitó a recordar, amar y custodiar el don de la vocación, reconociendo la memoria como fuente de identidad y fidelidad. Se reflexionó sobre la consagración como obra del amor gratuito de Dios y llamada a una unión profunda con Él.
El retiro abordó la conversión permanente como un renacer continuo en el Espíritu, superando el mero cumplimiento exterior. Se destacó la vida fraterna como signo evangélico de comunión, perdón y amor vivido en comunidad. Asimismo, se profundizó en la entrega celibataria como expresión de amor total al Señor y al Reino.
La vida sencilla fue presentada como camino de pobreza evangélica y confianza en la providencia. La misión apareció como prolongación de la misión de Cristo, orientada a la reconciliación y la vida plena. Finalmente, la sinodalidad se propuso como estilo de autoridad servicial, basada en la escucha, la corresponsabilidad y el discernimiento comunitario.
La evaluación (1-7): Silencio: 6.0; Oración: 6.3; Tema: 6.7; Predicador: 6.6; Oración personal: 6.0
Comentarios de la experiencia: ¿En qué te ha ayudado este retiro?
- Un llamado a centrarme más conscientemente en mi ser religioso.
- Profundizar en el tema de la conversión y la pobreza, como dimensiones fundamentales de la vida consagrada.
- Aprender a mirar con un enfoque positivo los desafíos propios de la vida religiosa y del camino hacia el ministerio sacerdotal.
- Revisar el año vivido, reconocer aquello que es necesario mejorar o cambiar, y esbozar una proyección para el 2026.
- Un impulso para profundizar y cuidar la vida espiritual.
- El retiro me ha dado ánimo y nuevo entusiasmo para iniciar el año, acompañando el proceso de un nuevo formando y aportando, desde lo que me corresponde, a la vida de la provincia.
- Ha sido un tiempo fecundo para renovar mi respuesta al Señor en la vida consagrada, vivido con mayor profundidad, paz interior y silencio. Me voy más descansado, con impulso y esperanza, confiando en que Dios me acompaña en la misión que se me encomienda y con alegría de seguir discerniendo su voluntad.
- Un llamado a seguir más de cerca a Jesús, confiando más plenamente en Él.
- La asamblea provincial
La asamblea provincial de este verano fue un espacio de encuentro y reflexión animado por la experiencia compartida por los asociados Tamara Díaz y Cristian Estay, quienes participaron en la Asamblea de Valpré, en Lyon, en octubre del año pasado.
A partir de su testimonio, se profundizó en el llamado a vivir una Iglesia y una comunidad viatoriana más sinodal. El diálogo se centró en cómo estamos viviendo hoy la escucha, el diálogo y el discernimiento en nuestras comunidades. Se reflexionó también sobre los desafíos para fomentar procesos y toma de decisiones participativas y colaborativas.
Las preguntas ayudaron a releer la vida comunitaria desde la corresponsabilidad y la confianza mutua. El trabajo compartido permitió reconocer avances, tensiones y desafíos. Fue una experiencia marcada por la escucha, renovando el compromiso de seguir caminando juntos, al estilo viatoriano, al servicio de la misión y de la comunidad.
Posteriormente, el Superior Provincial invitó a los viatores a realizar una lectura de fe de la realidad, afirmando que la situación actual de la provincia no es tanto un problema sociológico (de números de religiosos o de su edad media), sino teologal.
El desafío que vivimos no es principalmente de orden sociológico u organizativo, sino teologal: tiene que ver con nuestra manera de situarnos ante Dios, de vivir la fe y de confiar más en la gracia del Señor que en nuestras propias fuerzas. Desde esta perspectiva, la realidad que atravesamos se convierte en una llamada a la conversión, a purificar nuestras motivaciones y a renovar la esperanza, reconociendo que es Dios quien conduce la historia y sostiene la misión.
Señaló que la congregación atraviesa una purificación histórica, una verdadera “noche oscura institucional”, permitida por Dios para renovar la fe, la esperanza y el amor.
Desde esta clave espiritual, abordó el desafío del trabajo con los jóvenes, subrayando que su alejamiento de la fe se relaciona, en parte, con la desinstitucionalización religiosa, pero no con el desinterés por Jesucristo, sino más bien con su fragilidad interior y con el temor al fracaso y a no estar a la altura de las exigencias del cristianismo.
Insistió en que el problema no es de contenidos, sino de pedagogía y acompañamiento, basados en la escucha auténtica, la acogida sin juicios y la cercanía.
Finalmente, afirmó que la pastoral juvenil es la mejor pastoral vocacional, y exhortó a pasar de la reflexión a compromisos concretos, generando comunidades vivas, creíbles y fraternas, capaces de suscitar vocaciones auténticas y de ofrecer a los jóvenes un camino de sentido, fe y esperanza.
- Fiesta de la provincia
El día 1 de febrero de 2026, en la Capilla del Colegio San Viator de Macul, celebramos la fiesta de la provincia con la renovación de los compromisos de un grupo de asociados de la comunidad de Ovalle.
La celebración contó con la presencia de fieles que participan en la comunidad cristiana del Colegio San Viator y del Noviciado de Puente Alto, enriqueciendo el sentido comunitario del encuentro.
Durante la Eucaristía, realizaron sus compromisos por un período de tres años los viatores asociados: Tito Navea Aguirre, Alejandrina Segovia Torrejón, Carlos Hidalgo Cuello, Wilson Pérez Malebrán, Fabiola Carvajal Zapata, Spiro Pleticosic Orellana, Rodolfo Soto Alfaro y Claudia Acuña Cáceres.
Este paso significativo fortalece su vínculo con el carisma viatoriano y con la misión evangelizadora de la Provincia, vivida con esperanza y disponibilidad.